5 acabados de impresión que elevan tu imagen de marca
20/03/2026Impresión digital vs offset: ¿cuál elegir en 2026?
20/03/2026A la hora de imprimir material promocional, elegir el formato correcto puede marcar la diferencia entre un mensaje bien comunicado y uno que se pierde. Los dípticos, trípticos y octavillas son los tres formatos de folleto más habituales en el mercado, pero cada uno tiene características, usos y costes distintos. En esta guía te lo explicamos todo para que puedas decidir cuál es el más adecuado para tu campaña.
La octavilla: el formato de reparto por excelencia
La octavilla (también llamada flyer o volante) es un impreso de una sola hoja, sin doblar, que se imprime por una o por las dos caras. Su nombre viene de ser una octava parte de un pliego estándar de papel. Los formatos más habituales son el A5 (148 × 210 mm), el A6 (105 × 148 mm) y el DL (99 × 210 mm), aunque pueden tener cualquier medida.
¿Cuántas caras tiene? Una o dos (anverso y reverso).
¿Cuándo usarla? Es el formato ideal para el reparto masivo en la calle, buzones, eventos o puntos de venta. Su sencillez facilita la lectura rápida y su bajo coste permite tiradas muy grandes. Se usa mucho en hostelería, ocio, comercio local y eventos culturales.
Ventajas: Máxima economía, rapidez de producción, fácil de leer de un vistazo.
Inconveniente: Espacio limitado para el mensaje.
El díptico: equilibrio entre contenido y coste
El díptico es una hoja doblada por la mitad, lo que genera cuatro caras de contenido. El pliegue más habitual es el pliegue en canal (doblez central), aunque también puede hacerse con pliegue paralelo. El formato base más utilizado es el A4 que al doblarse da dos páginas A5, o el DIN largo que produce dos caras DL.
¿Cuántas caras tiene? Cuatro (portada, dos páginas interiores y contraportada).
¿Cuándo usarlo? Es el formato estrella para presentar una empresa o un servicio con algo más de profundidad que una octavilla. Permite una portada impactante, un desarrollo del mensaje en las páginas interiores y un call to action en la contraportada. Muy utilizado en servicios profesionales, ONG, instituciones y como complemento a presupuestos o propuestas comerciales.
Ventajas: Buen equilibrio entre capacidad de información y coste. Fácil de diseñar siguiendo una estructura narrativa clara.
Inconveniente: Menos espacio que un tríptico para mensajes complejos.
El tríptico: el formato más completo para comunicar
El tríptico es una hoja doblada en tres partes iguales, generando seis caras de contenido. El pliegue más habitual es el pliegue en C o pliegue acordeón. La cara exterior se divide en portada, contraportada y solapa (la primera que se ve al abrir), mientras que el interior ofrece tres columnas de contenido continuo.
¿Cuántas caras tiene? Seis (tres en la cara exterior, tres en la cara interior).
¿Cuándo usarlo? Cuando necesitas estructurar un mensaje en varios apartados: servicios, equipo, ubicación, testimonios, precios… El tríptico permite una narrativa más completa sin necesidad de añadir páginas. Es el formato preferido para agencias de viaje, clínicas, centros de enseñanza, ayuntamientos y cualquier organización que tenga varios mensajes diferenciados que comunicar.
Ventajas: Alta capacidad de información sin perder portabilidad. La estructura de columnas facilita la organización visual del contenido.
Inconveniente: El diseño es más complejo (hay que respetar los márgenes de los pliegues) y la maquetación requiere más tiempo.
Coste comparativo: ¿cuál es más económico?
En términos generales, para una misma tirada y el mismo tamaño de papel base, el coste de producción es similar en los tres formatos, ya que la diferencia principal está en el pliegue. La octavilla sin doblar es ligeramente más barata por no requerir operación de plegado. El tríptico puede ser marginalmente más caro que el díptico por la precisión adicional que requiere el pliegue en tres partes, pero la diferencia es pequeña en tiradas medias y altas.
Lo que sí afecta al coste es el gramaje del papel: a mayor gramaje, más caro. Para octavillas de reparto se usan gramajes de 90-115 g/m²; para dípticos y trípticos de presentación, 150-170 g/m².
Sectores y casos de uso reales
- Hostelería y ocio: Octavilla A5 para promociones, menú del día, eventos.
- Servicios profesionales: Díptico para presentación de empresa o propuesta de servicios.
- Turismo y cultura: Tríptico para guías de visita, planos o programas de actividades.
- Retail y comercio: Octavilla para descuentos y promociones de temporada.
- Educación y ONG: Tríptico o díptico para captar voluntarios, alumnos o donantes.
Conclusión: el formato correcto multiplica el impacto de tu mensaje
No existe un formato mejor que otro en términos absolutos. La clave es elegir aquel que mejor se adapte al volumen de información que necesitas transmitir, al canal de distribución y al presupuesto disponible.
En nuestra sección de folletos puedes calcular el precio de dípticos y octavillas en segundos. Si buscas trípticos, encuéntranlos en nuestra página de trípticos. Personaliza tu pedido y recíbelo en tu puerta en pocos días laborables.


